En el mundo empresarial, los peligros son una constante que puede afectar desde la reputación hasta la estabilidad financiera de una compañía. Vanessa Ospina, directora del Congreso Nacional de Prevención de LA/FT, enfatiza la importancia de establecer sistemas de control de riesgos para disminuir pérdidas financieras y operativas. Según Ospina, la gestión de riesgos implica identificar y gestionar los peligros a los que puede estar expuesta una organización, verificando la eficacia de los controles y desarrollando planes de acción para mitigar o reducir las posibles pérdidas.
Las empresas enfrentan diversos peligros que pueden comprometer su funcionamiento. Entre estos se encuentran los riesgos de reputación, que pueden dañar la imagen de la empresa y llevarla incluso al cierre; los riesgos legales, que implican sanciones o indemnizaciones; los riesgos operativos, que resultan en pérdidas económicas por errores humanos o técnicos; y los riesgos contagiosos, que surgen de las acciones de empresas asociadas.
Para mitigar estos riesgos, es esencial contar con una cultura organizacional sólida, pensamiento estratégico y responsabilidad en la toma de decisiones. Además, fortalecer los controles durante situaciones críticas, como la pandemia, es crucial. Los planes de acción deben enfocarse en riesgos bajos, mientras que los planes de tratamiento deben dirigirse a los riesgos moderados y altos.
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El primer paso para crear un sistema de gestión de riesgos es realizar un diagnóstico. Este diagnóstico debe incluir el compromiso de los propietarios y directivos, la determinación del entorno interno y externo de la empresa, la identificación de factores de riesgo LA/FT, el diagnóstico del riesgo LA/FT y la definición de metodologías y herramientas para su gestión.
El siguiente paso es la identificación de riesgos. Ospina Palacios sugiere que es fundamental identificar los riesgos de LA/FT relacionados con la actividad de la empresa y los eventos de riesgo a los que está expuesta. Es recomendable enumerar los eventos de riesgo, definir posibles escenarios y determinar cómo y por qué podrían ocurrir.
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El seguimiento y la supervisión son cruciales para asegurar que el sistema de gestión de riesgos funcione correctamente. La empresa debe establecer un proceso de seguimiento eficaz que permita detectar y corregir rápidamente las deficiencias en las diferentes etapas del sistema. Esto garantiza que los controles sean entendidos por todas las áreas y funcionen de manera oportuna y efectiva.
Además, Ospina destaca que el lavado de activos en Colombia representa el 7,5 % del PIB, una cifra alarmante que ha aumentado con la pandemia. Por ello, las empresas deben estar al día en materia de gestión de riesgos, apoyando políticas gubernamentales contra actividades delictivas y mejorando su imagen corporativa.
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En resumen, la gestión de riesgos no solo es una herramienta para mitigar pérdidas, sino también para fortalecer la institucionalidad y apoyar políticas gubernamentales. Con una adecuada gestión, las empresas pueden reducir significativamente los riesgos operativos y financieros, asegurando su sostenibilidad a largo plazo. Vanessa Ospina concluye que, con un enfoque estratégico y una cultura organizacional sólida, las empresas pueden navegar con éxito en un entorno cada vez más complejo y desafiante.








